Cuando eres pequeño lo ves todo fácil, sin complicación, y te conformas con lo básico para ser feliz. Pero uno crece y poco a poco necesita más y más.
Para aprender necesitamos las experiencias, y por desgracia las que nos hacen sufrir y dejándonos totalmente solos. Con esa edad empiezas a descubrir lo que es el amor. Pasas de estar todo el día con los amigos de clase a compaginar con esa persona especial que surge y nos hace sentir el amor. Y eres feliz solo con eso, solo por tener simplemente eso.
Luego toca experimentar el sufrimiento de las rupturas, las cuales llega un punto que no sabes si duele más eso o la propia relación en si, y te quieres olvidar del amor.
Si, por la vida de una persona pasan otras tantas que te curten y liman como persona. Pero un día sin buscarlo e incluso sin quererlo, ya siendo uno mayorcito, con la cabeza asentada y tranquilo, aparece alguien, que para ti en ese momento no es nada, hasta que por "casualidad" surge una conversación y la empiezas a conocer hasta el punto de ser capaz de hablar con esa persona toda una noche con ninguna otra intención más que la de hablar, haciéndola así una noche inolvidable.
Poco a poco te empieza a atraer hasta que llega el punto en el que te enamoras, y dices "¿por qué me enamoro de ti? ¿por qué en tan relativamente poco tiempo me has tocado el corazón? yo nunca me he enamorado..."
No quieres una relación e incluso llegas a pensar que las relaciones lo rompen todo, pero el amor que sientes hacia la persona que tienes delante te grita que no puedes dejarla ir, que lo necesitas, e inmediatamente empiezas una relación.
Nunca he amado, nunca me he enamorado, me has enseñado lo que es el amor de verdad, las locuras que se pueden llegar a hacer por el mismo, e incluso construir un futuro acorde a esa persona, a despertarte y decir "hoy lo veo soy feliz", a sentirte vulnerable y necesitar que te cuide por problemas de salud, y ante todo que sus ojos te griten Te Amo.
Si... yo he llegado a tocar el cielo sobre tus hombros, ahora que te tengo no puedo vivir sin ti, porque nunca habrá nadie como nosotros, iguales y chocantes, inconformistas y únicos.
Tus besos se transformarían en mi veneno si nos separamos. Nunca amé, porque no te conocí antes, y ahora entiendo muchos refranes y muchas frases que yo llamaba "de amor empalagoso", porque se que yo volvería a vivir todo lo malo solo por saber que estarás tu al final.
Te amo como nunca amé ni amaré, porque nunca habrá nadie como nosotros.
A.
No hay comentarios:
Publicar un comentario