sábado, 24 de agosto de 2013

Amor a mi amor.

Al cabo de un tiempo me he dado cuenta de que solo se escribir cuando me hundo, apoyada en el suelo de ese fondo sin luz.
Cuando eres pequeño lo ves todo fácil, sin complicación, y te conformas con lo básico para ser feliz. Pero uno crece y poco a poco necesita más y más.
Para aprender necesitamos las experiencias, y por desgracia las que nos hacen sufrir y dejándonos totalmente solos. Con esa edad empiezas a descubrir lo que es el amor. Pasas de estar todo el día con los amigos de clase a compaginar con esa persona especial que surge y nos hace sentir el amor. Y eres feliz solo con eso, solo por tener simplemente eso.
Luego toca experimentar el sufrimiento de las rupturas, las cuales llega un punto que no sabes si duele más eso o la propia relación en si, y te quieres olvidar del amor.
Si, por la vida de una persona pasan otras tantas que te curten y liman como persona. Pero un día sin buscarlo e incluso sin quererlo, ya siendo uno mayorcito, con la cabeza asentada y tranquilo, aparece alguien, que para ti en ese momento no es nada, hasta que por "casualidad" surge una conversación y la empiezas a conocer hasta el punto de ser capaz de hablar con esa persona toda una noche con ninguna otra intención más que la de hablar, haciéndola así una noche inolvidable.
Poco a poco te empieza a atraer hasta que llega el punto en el que te enamoras, y dices "¿por qué me enamoro de ti? ¿por qué en tan relativamente poco tiempo me has tocado el corazón? yo nunca me he enamorado..."
No quieres una relación e incluso llegas a pensar que las relaciones lo rompen todo, pero el amor que sientes hacia la persona que tienes delante te grita que no puedes dejarla ir, que lo necesitas, e inmediatamente empiezas una relación.
Nunca he amado, nunca me he enamorado, me has enseñado lo que es el amor de verdad, las locuras que se pueden llegar a hacer por el mismo, e incluso construir un futuro acorde a esa persona, a despertarte y decir "hoy lo veo soy feliz", a sentirte vulnerable y necesitar que te cuide por problemas de salud, y ante todo que sus ojos te griten Te Amo.
Si... yo he llegado a tocar el cielo sobre tus hombros, ahora que te tengo no puedo vivir sin ti, porque nunca habrá nadie como nosotros, iguales y chocantes, inconformistas y únicos.
Tus besos se transformarían en mi veneno si nos separamos. Nunca amé, porque no te conocí antes, y ahora entiendo muchos refranes y muchas frases que yo llamaba "de amor empalagoso", porque se que yo volvería a vivir todo lo malo solo por saber que estarás tu al final.
Te amo como nunca amé ni amaré, porque nunca habrá nadie como nosotros.


A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario