Locura, no me hables
no me vuelvas a besar
no me hagas miserable
no me hagas llorar.
Aléjate de mi,
pues me estás volviendo loca
o quizás es que nací así
nombrándote en cada palabra de mi boca.
Olvídate ya de mi
deja de acercarme a ti
no escribas por mi
no me hagas sufrir por ti.
Te adentras en mi corazón
como amor correspondido
y no te das cuenta, cabezón,
de que mi corazón esta podrido.
Podrido, al igual que mi persona,
pues estoy muerta y soy ceniza,
mi mente amazona
y mi alma quebradiza.
Quizás pero no es seguro, puede que lo continúe...
ResponderEliminar