Puede que nada de lo que haga sea correcto,
pero ¿quién dicta lo que es incorrecto, lo que no se puede hacer, lo perfecto?
Nadie, pues si alguien lo hiciera perdería todo su esplendor,
todo ese misterio, ese hechizo, ese riesgo...
Podemos saber que caemos, darnos cuenta de que nos haremos daño...
pero jamás a nadie en realidad le importa ganar o perder...
sino el camino que ha de hacer para conseguir algo,
algo que le importe...
Si no te arriesgas no sabes como será,
porque más vale arriesgarse y decir "lo he hecho" y "sé lo que es"
a no arriesgarse y tener la sensación de no haberlo intentado...
No hay comentarios:
Publicar un comentario