Sé donde me estoy metiendo, pero también sé y no puedo evitar lo que siento.
Miedo, sí, todos lo tenemos, pero como siempre digo, jamás sabrás nada si no lo intentas, puedes acabar mal, ya, pero al menos lo has intentado, la vida es dura y corta... y presente tenemos uno, hay que vivirlo al máximo, porque al menos en ese instante del tiempo, de tu vida, eres feliz.
Muchas veces el corazón tiene razones, que ni la razón entiende. Hay que guiarse del corazón y hacer lo que te guste, arriesgar para triunfar, también se puede perder, ya... pero al arriesgar estás más cerca de la victoria.
Sólo se que te amé y te amo, estúpida, quizás, pero no puedo mandar sobre mis sentimientos, puedes decir que estoy loca, ya, lo sé, pero para ser feliz tienes que estar loco, enloquecer, hacer locuras, pues el amor no entiende de palabras, ni falsos actos, entiende de corazón, no de mente, y de tí y de mí, que decidimos (aunque por mi parte ya sabes lo que pienso y siento).
Ámame y no dejes de hacerlo, mírame como me miras ahora, en cada segundo, instante, toda la vida...
Siempre supe que acabaríamos asi, ¿pero recuerdas lo que nos costó?
¿te acuerdas del día en el campo siguiendo caminos como si fuera nuestra vida?
Éramos adolescentes.
¿Recuerdas también las fotos? ¿Todas las que nos hicimos ese día también?
Sin duda siempre estuviste en mi corazón aunque me dejaras...
Desde que te conocí has sido el único por el cual mi corazón ha latido...
aún cuando te olvidaste de mi yo no dejaba de pensar en ti.
Nuestra vida ha pasado demasiado rápido.
Y eso que cada día que nos veíamos nos faltaba tiempo y cuando no, se hacía eterno.
Al final nos acabamos dando cuenta... de lo que es cada segundo contigo y cada hora sin ti...
¿Nos ves amor mio? Somos nosotros ese 31 de Octubre de 2009, ese Halloween en la playa a la luz de la luna...
Éramos felices...
Ya, pero nos separaron...
Lo sé... pero nos volvimos a encontrar en 2011, ¿te acuerdas?
Si... nos veo... pero mis recuerdos están borrosos no se qué pasa... pero se me va la vista...
¿Qué te pasa amor?
Ya recuerdo lo que nos pasó...
Estábamos en un camino, paseando, hablando, recordando, diciendo que esos caminos eran nuestra vida...
La verdad que lo parecían o al menos yo lo adivinaba pues cada cosa que decía estaba representada en cada una de esas sendas...
Pero yo vi una casa... una casa que dije nuestra...
tu no querías entrar, bueno en realidad solo dijiste que me seguirías, eso si, sin soltarme.
Entramos, nos dió un escalofrío, sabíamos que algo malo nos iba a pasar, pero no dejábamos de repetir ese "si estoy contigo me da igual lo demás".
Juntos nos arriesgamos y al entrarnos miedo nos abrazamos. Noté a mi lado algo que tu no habías notado, y tu algo que yo no sentí.
Estando en esa casa lo presentí, la casa se llamaba Locura... pero no queríamos salir.
Vi toda mi vida ante mi, tal y como ahora te lo estoy contando... estábamos juntos que más nos daba, el mundo no era nada.
En esa casa me vi a mi y como me decías tu a ti tambíen.
Tu te acercaste a mi y yo a ti, nos besamos pero era un beso distinto, como si yo no fuera yo, ni tu, tu. Era un beso frío... un beso que me hacía desvanecerme. ¿Era tu beso mi locura? ¿Mi beso la tuya? ¿Enloquecimos?
Solo se que desde esa noche no te he podido volver a abrazar, solo se que tu ya besos no me puedes dar... solo ahora tu recuerdas lo que yo te cuento.
Nos estamos mirando, camilla a camilla, yo como siempre despierta mirándote, tu... sin despertar.
De repente te veo caer una lágrima, pero sigues con los ojos cerrados, inevitablemente yo también empiezo a llorar. Lo has hecho, lo he conseguido, siempre supe que me escuchabas... ahora ya todo nada me importa, pues ya conseguí todo lo que deseaba.
Me siento en tu camilla viéndote rodeado de tubos y escuchando tu corazón y el mio en esas estúpidas máquinas. Te beso y abrazo como puedo, cierro los ojos y escucho a lo lejos como nuestros latidos se aflojan.
Empiezo a soñar y estás tu muy lejos, detrás de ti claridad, corriendo voy hacia ti sin dudarlo, de fondo se escuchan nuestros latidos disminuyendo cada vez más.
Te abrazo, nos besamos, nos decimos te amo, te he echado de menos... mientras que otra vez de fondo, se escucha el ruido de nuestras máquinas, avisándonos de que ya nuestros corazones han dejado de latir...
A.
Soy una sirena loca,
ando en tierra pues salí del mar
pues a mi amado fui a buscar.
Por mi amado hago locuras...
grandes locuras de amor,
creeme cuando te digo te amo
respóndeme cuando te llame "amor".
No crees que sea sirena,
y me pides que te cante un cantar
¿por qué te quieres embrujar?
Mi cantar es veneno, demasiada locura
para que tu alma la pueda soportar
pero tu me pides más,
pero más te matará.
Me dices que estás loco por mi,
pero todos se empeñan en que yo soy la loca,
me quereis hacer cambiar a mi
volver a la realidad
y no volver a besar tu boca...
Al poco tiempo olvidé
ya no sabía quien era...
de locura me habían curado
y la cola de sirena me habían cortado.
No se que es real o mentira...
quizás sea la sirena varada
o simplemente la varada humana desterrada...
A.
Locura, no me hables
no me vuelvas a besar
no me hagas miserable
no me hagas llorar.
Aléjate de mi,
pues me estás volviendo loca
o quizás es que nací así
nombrándote en cada palabra de mi boca.
Olvídate ya de mi
deja de acercarme a ti
no escribas por mi
no me hagas sufrir por ti.
Te adentras en mi corazón
como amor correspondido
y no te das cuenta, cabezón,
de que mi corazón esta podrido.
Podrido, al igual que mi persona,
pues estoy muerta y soy ceniza,
mi mente amazona
y mi alma quebradiza.
Puede que nada de lo que haga sea correcto,
pero ¿quién dicta lo que es incorrecto, lo que no se puede hacer, lo perfecto?
Nadie, pues si alguien lo hiciera perdería todo su esplendor,
todo ese misterio, ese hechizo, ese riesgo...
Podemos saber que caemos, darnos cuenta de que nos haremos daño...
pero jamás a nadie en realidad le importa ganar o perder...
sino el camino que ha de hacer para conseguir algo,
algo que le importe...
Si no te arriesgas no sabes como será,
porque más vale arriesgarse y decir "lo he hecho" y "sé lo que es"
a no arriesgarse y tener la sensación de no haberlo intentado...
Si tan solo todo fuera más fácil...
si tan solo no me hubieses olvidado...
volvería a estar contigo para siempre...
pues aunque ella quisiera,
nunca me dejé llevar por la muerte...
Si tan solo me dijeras un te quiero
si tan solo mi vida tuviera un día...
volvería a estar contigo para siempre...
y volvería a abrazarte...
y a susurrarte un juntos para siempre...
Si tan solo las palabras no fueran palabras
si tan solo las palabras no se olvidaran
volvería a estar contigo para siempre...
y te demostraría que aún estas en mi corazón
y que eres lo que mas quiero y he querido...
Si tan solo no me hubieses dejado caer...
si tan solo no me hubieras soltado...
volvería a estar contigo para siempre...
pues aunque yo no me dejara llevar por la muerte
tu me has matado...
Yo decía que era inmortal lo se...
pero mi amor hacia ti, es más fuerte que la muerte...
más fuerte de lo que tu mostraste,
por eso, ahora te lamentas...
porque en la tumba, mientras lloras y te disculpas...
ves el corazón y el lugar donde me mataste...
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo."
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen. Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse! A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.
Siempre di lo que sientes y haz lo que piensas. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que esta fuera la última vez que te vea salir por la puerta, te daría un abrazo, un beso y te llamaría de nuevo para darte más. Si supiera que esta fuera la última vez que voy a oír tu voz, grabaría cada una de tus palabras para poder oírlas una y otra vez indefinidamente. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo diría "te quiero" y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.
Siempre hay un mañana y la vida nos da otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuanto te quiero, que nunca te olvidaré.
El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si el mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.
Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles "lo siento", "perdóname", "por favor", "gracias" y todas las palabras de amor que conoces.
Nadie te recordará por tus pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Demuestra a tus amigos cuanto te importan."
Gabriel García Márquez