sábado, 14 de octubre de 2017

El precio de no ser valiente, me niego a pagarlo contigo.

Y aquí estamos otra vez
en el mismo punto que siempre nos pone el final.
Tal vez sea nuestra culpa,
quien sabe, 
pero tendría miles de motivos que contarte.

Tu cobardía nunca llegó a nada
y esa nada nos arrastró a nosotros,
y ahora ambos nos vamos rompiendo
ante la idea de dejarnos ir.

No te estoy diciendo que te quedes,
porque quiero que te vayas,
el precio de no ser valiente
me niego a pagarlo contigo.

Siempre han sido tus reglas y tus decisiones,
y en ellas,
muchas personas se han quedado atrás,
las has dejado atrás.

Pero, mírate a día de hoy, 
ni siquiera tú sabes lo que quieres,
y esa lucha interna 
a la que prefieres someterte 
antes que echarle un par de huevos a las cosas
está acabando contigo.

Durante un tiempo, 
también pudo 
y pudiste conmigo,
pero ya hoy, no.

Deseo que seas feliz con quien puedes,
porque con quien quieres
ya no podrás serlo.

A.

No hay comentarios:

Publicar un comentario