Abuelo.
Cuando alguien se muere nos volvemos egoístas, porque sabemos que ya está en un lugar mejor pero nos negamos a aceptar estar sin ellos y su ausencia poco a poco nos va quemando. Nos negamos a no volver a ver a esa persona nunca más aún sabiendo que ya ha dejado de sufrir.
Así me sentía yo cuando mi abuelo murió y no lo superas, simplemente aprendes a convivir con esa sensación de necesidad tan extraña.
En unos días haces 2 años, justo el tiempo que yo llevo en el conservatorio. Gracias por todo.
Te quiero.
Andrea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario