[...] hasta que después de ese día vi realmente de lo que era capaz, y como no, sola, no había nadie allí.
Aunque eso fuera duro y triste, me alegro de que pasara, ahora soy mas fuerte y segura de mi misma, y sobretodo, se que no dependo de nadie para hacer nada y que todos estamos solos en todo, porque realmente a la única persona que se tiene es a uno mismo, y casos como ese, me lo demuestran día a día.